Las
características del Prosecco D.O.C
Los métodos utilizados por la industria enológica
para crear un vino espumante de calidad son básicamente
dos: El método Charmat que consiste en crear burbujas
durante la segunda fermentación bajo presión controlada
en recipiente grande, y el método Champenoise o clásico
de refermentación en la botella. Ambos fueron creados
en la Champagne francesa.
Cuando
una uva es particularmente aromática y única,
como ocurre con la prosecco, el método enológicamente
más apto para capturar su expresión ha demostrado
ser el Charmat. Por el contrario para obtener el gusto característico
del Champagne, se utiliza la uva blanca Chardonnay complementada
por uvas rojas.
Se
perfeccionó el método Charmat separando las levaduras
del vino mediante centrifugación en contenedores de vidrio
utilizados por su pureza y modernidad por la industria farmacéutica.
De allí la limpidez, el perlaje constante y la homogeneidad
de las pequeñas burbujas del Prosecco, que estallan en
el paladar con plenitud aromática cuando se cata.
Gastronómicamente,
estas características del Prosecco han potenciado su
versatilidad y presencia internacional. Lo beben los gourmets
como aperitivo, acompaña platos de pescado de la cocina
italiana, al sushi japonés, reina en los postres y se
ha puesto de moda en los eventos de la sociedad moderna.